El Camp Nou envejece sin que acabe de nacer el Espai Barça mientras que por el camino se anuncia una parada en Montjuïc para la temporada 2023-2024. El Barça ya tuvo que invertir 1,8 millones de euros en agosto pasado para reparar los desperfectos de un estadio que ha perdido espectadores de forma progresiva y que solo se ha estremecido ante retos inéditos como fueron los partidos del Barcelona femenino ante el Real Madrid (91.553) y el Wolfsburgo (91.648). El poder de convocatoria del equipo que capitanea Alexia Putellas contrastó con la desmovilización generada por el que lidera Busquets. Uno ha sido capaz de atraer a un aficionado nuevo, más juvenil y familiar, mientras que el otro ha cansado al socio ya veterano y no ha despertado ningún interés en el joven ni tampoco en el turista que regresa a Barcelona.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *