La suerte influye muy poco en el ajedrez. Pero hay excepciones que pueden ser decisivas. Por ejemplo, si el ruso Ian Niepómniashi gana el Torneo de Candidatos de Madrid, donde lidera tras cinco rondas de las catorce previstas, es muy probable que deba ese éxito a dos regalos, de los estadounidenses Fabiano Caruana y Hikaru Nakamura en las rondas 2ª y 5ª. “Hoy ha sido mi día de suerte”, admitió el eslavo. En realidad, fue su 2º día de gran fortuna.

