Con un set abajo (6-1) y nada más perder su servicio al inicio del segundo, <strong>Daniil Medvedev </strong>se giró a su entrenador en la grada de la pista central del <strong>ATP 500 de Halle</strong> para gritarle totalmente fuera de sí. La frustración y los malos modales del ruso, eso sí, no fueron tolerados por <strong>Gilles Cervara</strong> que no dudó en abandonar el recinto<strong> cansado de la actitud de su pupilo</strong>.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *