El Real Madrid vuelve a ser rey del baloncesto español. No hay mayor error que dar por muertos a los grandes campeones, y este año, fueron muchos a los que el Madrid no le entraba en las quinielas a final de temporada. Pero este equipo forjado en las entrañas del Tártaro no entiende de imposibles y este domingo ha dado por concluida su última gesta con la conquista del título de la ACB, el 36º de la historia del club, ante el Barcelona (81-74) en el cuarto partido en el Wizink Center. Una última catarsis en la cancha madrileña, con el público llevando en volandas al equipo y aportando ese punto de energía que ha permitido a los jugadores superar al Barcelona en los dos últimos partidos de la serie.

