Ferrari ha evidenciado en Montreal, en el Gran Premio de Canadá, que tiene más problemas en el motor de los que parecían. Lo asumen con naturalidad, <strong>como parte del riesgo por haber recortado la desventaja con la cabeza. que ha sido extraordinario y efectivo, es la segunda fuerza en la F1</strong>, pero la otra cara de la moneda es que en el primer tercio de Mundial ya están en el límite en el caso de Carlos Sainz, y por encima del mismo en el caso de Charles Leclerc.

