El <strong>US Open</strong> siempre pone a prueba a todos los jugadores en algún momento y sólo los que muestran <strong>mayor fortaleza mental</strong> llegan a los últimos nueve hoyos del domingo con opciones de victoria. Que se lo expliquen al número uno mundial <strong>Scottie Scheffler</strong>, que llegó al hoyo 11 como líder y -6 en el acumulado, y terminó en -2; o a <strong>Collin Morikawa</strong>, que hizo +7 en el día.

