<strong>Resulta injusto decir que Aragón ha tumbado la prometedora candidatura de Pirineos</strong> (conjunta con Cataluña) a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030. Porque Aragón sí quería albergar esa cita olímpica. Lo querían los alcaldes aragoneses, los empresarios aragoneses, los técnicos deportivos aragoneses, los ciudadanos aragoneses… Toda la Comunidad entendía los enormes beneficios y el gigantesco retorno que un evento de ese calibre proporcionaría a la región. <strong>El único que no ha sabido o querido verlo es Javier Lambán.</strong> Con el inconveniente de que Javier Lambán es el presidente de Aragón.

