En Renania del Norte-Westfalia, Centroeuropa, una de las regiones más prósperas de Alemania, también aprieta el calor tórrido. Allí, a orillas del río Rin, este fin de semana se combate con deseos de balonmano (y varios litros de cerveza por cabeza). Miles de aficionados, sobre todo del Veszprem (camisetas rojas) y Kielce (amarillas), consumían las últimas horas previas a la Final Four de la Champions. En ese paisaje busca el Barcelona lo que nadie ha logrado hasta ahora desde que el torneo se decide con el formato de final a cuatro: mantener la corona de la Liga de Campeones. Es más, ningún campeón ha vuelto al año siguiente a la final y solo tres repitieron en la F4 del próximo año (Kiel 2012-13, Vardar 2017-18 y este curso el conjunto azulgrana).

