Hace tiempo que el Ajax funciona como una especie de Rincón del vago para el Barça. Cuando el trabajo y la audacia brillan por su ausencia —defectos que se convirtieron en rutina durante la última década—, siempre aparece un espabilado que mira hacia Ámsterdam e identifica a uno o varios futbolistas que, desde su lógica del mínimo esfuerzo, resultan trasplantables al nuevo ecosistema sin provocar rechazo, como si los godenzonen fuesen una especie de donantes universales para el club azulgrana: “Error 404 Not Found”.

