El Barcelona se presenta este jueves frente a una nueva asamblea extraordinaria clave para su devenir económico, castigado por una crisis que, según el presidente, Joan Laporta, ha dejado “al club en una situación terminal”. “Estamos trabajando para sanear el Barça. Si los socios y las socias compromisarios nos aprueban las dos operaciones que tenemos, tendremos buenas noticias y seremos competitivos”, pidió el máximo directivo azulgrana. La entidad catalana someterá a votación la autorización de la venta del 49% de BLM —Barça Licensing & Merchandising, empresa de retail de club—, como también el permiso para ceder a uno o más inversores el 25% de los derechos de televisión. El Barça, además, tiene en carpeta traspasar un porcentaje de Barça Studios (unidad de negocio audiovisual). El objetivo de la junta directiva azulgrana es ingresar cerca de 700 millones de euros por los tres activos. Una cantidad que le permitiría liberarse de la presión de LaLiga.

