La República Checa, el rival que más ha complicado la existencia de España en las tres primeras jornadas de esta Liga de Naciones, vuelve a ponerla a prueba esta noche en La Rosaleda (20. 45, TVE1). Será un examen de fin de curso a seis meses del Mundial de Qatar. “En Praga, la República Checa fue una selección de nivel defensivo top por densidad y por número de jugadores que acumularon. Por momentos, su presión alta nos complicó y también con pelotas fáciles en ataque porque no les presionamos bien y porque no escogimos bien cuándo adelantar la línea. Hay que mejorar el aspecto defensivo cada vez que perdemos el balón y ser más efectivos, tuvimos dos palos y debemos generar más ocasiones”, advierte Luis Enrique.

