Marc Márquez nunca pensó que debería plantearse su futuro con Honda. El piloto de Cervera siempre quiso retirarse luciendo los colores de la marca del ala dorada, donde ha escrito su leyenda en el Mundial de MotoGP —6 títulos y 59 victorias, por resumirlo en dos datos—. A pesar de la nefasta situación de la fábrica, incapaz de darle una moto ganadora, el catalán ha reiterado que su “plan A” es seguir con ellos. Su contrato termina en 2024. Lo repitió antes de competir en Sachsenring, su Roland Garros particular, como lo es París para Rafa Nadal. Pero, la relación entre el campeón y Japón tocó fondo el pasado domingo. Desde dentro del equipo entienden su renuncia a participar en la carrera del domingo en Alemania, donde ha ganado 11 veces en 11 participaciones, como un ultimátum a la fábrica.

