<strong>De discutido a campeón. </strong>El fútbol ha vuelto a dar una demostración de que una jugada, un penalti o cualquier otra circunstancia por irrelevante que parezca puede dar un vuelco total a la situación de un equipo y, por extensión, la de en este caso un seleccionador. <strong>Luis de la Fuente</strong> llegó al cargo cuando menos se esperaba, unos días después del Mundial y como apuesta personal de Luis Rubiales. <strong>Cuatro partidos después, el técnico puede presumir de ser campeón, derrotando a Italia y Croacia.</strong>

