La imagen de Asier Villalibre (Gernika, 25 años) con su larga y descuidada barba, tocando la trompeta tras vencer al Barcelona en la final de la Supercopa, dio la vuelta al mundo y se convirtió en un meme, e incluso en objeto de burlas cuando poco después, Álex Remiro, portero de la Real Sociedad con pasado rojiblanco, se mofó del delantero del Athletic tras la final de Copa entre los dos equipos vascos. Luego pidió disculpas, entre otras cosas, porque Villalibre, al que de chaval su entrenador le apodó El Búfalo por su forma de acometer a los rivales, es una persona sin dobleces; igual en el campo que fuera de él. Capaz de resumir en tres palabras, con inequívoco acento de la Bizkaia más euskaldún, la tarjeta roja que le sacaron a Lionel Messi por pegarle una colleja: “Se ha enfadau”.

