Asier Villalibre llegó a Vitoria como cedido en el mercado de invierno. Fue un buen complemento para el equipo vitoriano, con cinco goles en los minutos que jugó, pero en la noche valenciana le llegó la oportunidad de ganarse el recuerdo perpetuo de la afición alavesista. Fue en el descuento de la prórroga, en la última jugada, tras un córner en el que subió el portero alavesista a la desesperada. Salió el balón rechazado, y en el último instante, la pelota golpeó en la mano de Pier. Después de varios minutos de suspense, el árbitro acudió al VAR. Vio la jugada y señaló penalti. Con tranquilidad pasmosa, Villalibre lanzó, engañó a Femenías y llevó a su equipo a Primera.

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