<strong>A los 31 años, Tony Snell ha descubierto que tiene un trastorno del espectro autista</strong>. El jugador de 2,01 metros, con nueve temporadas de experiencia y 601 encuentros en la NBA, <strong>se ha enterado porque antes que a él se lo detectaron a su hijo Karter, cuando tenía 18 meses</strong>. Fue entonces cuando el actual jugador de los Maine Celtics decidió someterse a pruebas.

