Construir un equipo, con prioridad absoluta para esa palabra, no es tarea sencilla para un entrenador. <strong>Luis Enrique</strong> se lo propuso cuando se colocó al frente de la selección. Siempre descartó la idea de las individualidades, algo que en una selección es lo habitual porque se trata de elegir a los mejores. En su manual de entrenador, como explicó en los canales de la Federación, tiene marcadas en rojo las enseñanzas de <strong>Javi Clemente</strong>. «El único entrenador por el que me tiraría por un puente sin mirar. Y, además, con una sonrisa», asegura el actual seleccionador.

