Salvo en escasas ocasiones,<strong> un campeón debe haber aprendido a sufrir por el camino</strong>. Al <strong>Manchester City le tocó arremangarse en el último escalón</strong>, en una final que resultó <strong>mucho más igualada de lo que los pronósticos vaticinaban</strong>. Y en esa igualdad, <strong>Ederson Moraes fue el inesperado héroe </strong>de los ‘citizens’-

