<strong>En 1988 un milagro evitó que Senna y Prost ganaran todas las carreras</strong> del Mundial con el McLaren MP4/4 con motor Honda. El milagro, dicen, lo hizo desde el cielo Enzo Ferrari, fallecido un mes antes, que sobrevoló Monza para evitar que los ingleses barrieran suelo sagrado ya que llegaban con 11 victorias en 11 carreras. Y lo imposible sucedió, Prost rompió el motor por primera vez en el año y Senna se tocó con Schlesser (Williams) al doblarle ya casi en la última vuelta, un misterio que aún hoy se estudia. Empanzado en la grava, Ayrton pedía ayuda a unos comisarios tiesos como estacas que miraban a otro lado. <strong>Ganó Ferrari entre lágrimas hasta del apuntador y el récord se quedó en 15 victorias de 16 carreras. </strong>

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