<strong>Nikola Jokic</strong> cayó de pie en el segundo partido de las finales de la NBA. Terminó<strong> desquiciado, sí, pero con 41 puntos, 11 rebotes, 4 asistencias y un formidable 16/28 en el lanzamiento</strong>. Una barbaridad sin premio, pues sus Denver Nuggets adolecieron que el balcánico estuviese en buena parte del encuentro sólo. No pudo con unos Miami Heat corales que salen muy reforzados del Ball Arena.

