Los más osados, entre quienes me incluyo, <strong>llegamos a dudar si tanto tiempo de parón podría influir en el ritmo de partido de los Denver Nuggets</strong>. Desde que resolvieron su final del Oeste ante los Lakers hasta este debut en las Finales de la NBA pasaron 10 días, <strong>y el propio Malone reconoció que pese al buen trabajo en los entrenamientos</strong>, era imposible recrear situaciones con la intensidad de un partido por el título.

