Denver ha aplastado a Miami en el arranque de la final de la NBA, 104-93. Se sabía que este iba a ser un camino cuesta arriba para los Heat, quienes se han convertido en el segundo equipo de la historia de la liga que se disputa el trofeo Larry O’Brien después de haber terminado octavo en su conferencia. Los Nuggets de Nikola Jokic mostraron su poderío en casa, un territorio que aún no sabe qué es ganar un campeonato de baloncesto y donde el equipo ha sido prácticamente imbatible. La estrella serbia, después de un inicio modesto, cerró otra noche con un triple doble con 27 puntos, 14 asistencias y 10 rebotes. El canadiense Jamal Murray tuvo en su cuenta 26 puntos y 10 asistencias. Erik Spoelstra, el coach de los campeones del Este, tendrá que hacer ajustes para el segundo partido, que se disputará aquí en Colorado el domingo.

