Los dos ojos azules de Sara Sorribes brillan como dos bolas de cristal. Habla la valenciana y, remarca, se le eriza el vello porque considera poco menos que un milagro estar aquí, en París, y todavía más haber superado las dos primeras rondas del torneo. “Es una maravilla, no me lo creo. Este deporte me encanta y tener la posibilidad de volver a jugar de esta forma, sintiéndome competitiva, es un regalo. Estoy superfeliz. Todo este proceso de estar fuera ha sido muy duro, pero bueno, ya estamos aquí otra vez”, celebra ante los enviados especiales.
PATINAZO DE SINNER
El triunfo de Sorribes puso la nota alegre de la jornada, en la que antes de que ella progresara cedió la catalana Aliona Bolsova (6-3 y 6-4 para Anna Karolina Schmiedlova). No obstante, la sorpresa del día la deparó el italiano Jannik Sinner, desbordado por el alemán Daniel Altmaier, quien hasta ahora solo había ganado tres partidos en un major, los tres precisamente en el Bois de Boulogne (6-7(0), 7-6(7), 1-6, 7-6(4) y 7-5).
De esta forma, cayó uno de los adversarios de Carlos Alcaraz, que este viernes (20.30, Eurosport) se enfrenta al canadiense Denis Shapovalov en un duelo inédito; antes, hacia las 16.00, Alejandro Davidovich retará al serbio Novak Djokovic, al que ya derrotó el curso pasado en Montecarlo. El avance de la jovencísima rusa Mirra Andreeva, de 16 años, aportó frescura a otro día de calor (6-1 y 6-2 a Diane Parry).

