“Espero que tras este triunfo podamos salvarnos de manera cómoda con Mendi. ¿Renovarlo?, bueno, si gana la Liga Europa…”. Estas palabras de Monchi, director deportivo del Sevilla, se realizaron ante un grupo de periodistas el Lunes Santo, tres días después de que Mendilibar se estrenara en el banquillo del equipo andaluz con un triunfo vital en LaLiga ante el Cádiz (0-2) el pasado uno de abril. Monchi, como todo el sevillismo, hablaba de ganar la Liga Europa como una auténtica quimera, con un equipo a las puertas de la Segunda División. Desde entonces, sin embargo, el Sevilla de Mendilibar tuvo un mes de abril maravilloso, que tuvo su continuidad en otro de mayo donde, cuando nadie lo esperaba, logró la conquista de su séptima Liga Europa tras eliminar al Manchester United, Juventus y derrotar a la Roma de José Mourinho en la final. ¿Qué ha pasado para que en dos meses un equipo que peleaba por el descenso haya ganado un título? Más allá de la indudable mística que tiene el Sevilla con esta competición, hay que buscar razones futbolísticas.

