Puede que Samuel Chukwueze (Ikwuano, Nigeria, 24 años) sea el futbolista más desequilibrante de la segunda mitad de la Liga. Extremo puro, rinde culto al viejo oficio del regateador. Gracias a sus acciones, el Villarreal asegura el quinto puesto en la clasificación de un campeonato señalado por un escándalo que recuerda que en los estadios españoles anida el racismo. Nadie lo sabe mejor que este joven soñador y distraído que dice que no se pronuncia sobre el caso Vinicius. Prefiere enfrentar las miserias humanas en silencio y con la pelota en el pie.

