Jordi Alba se sentó junto a Busquets en el banquillo y emocionados, mientras sus compañeros continuaban jugando ante el Mallorca, los dos capitanes del Barcelona se abrazaron. Todavía les esperaba el homenaje que el Barça les había preparado, la misma noche en la que Barcelona le dijo hasta luego al Camp Nou -comienzan la obras de remodelación del estadio y el equipo jugará en Montjuïc-. “Desde pequeño soñaba jugar en este estadio. Tenemos los mejores jugadores, el mejor staff, los mejores trabajadores y ahora también tendremos el mejor estadio del mundo. Nadie me sacará el sentimiento de ser aficionado del mejor equipo de todos”, expuso Busquets.

