Las aspiraciones de anillo de los <strong>Golden State Warriors empiezan a pender de un hilo. Suena dramático, pero es realista afirmar que el estado de salud de Stephen Curry es la principal preocupación del equipo de la Bahía de San Francisco</strong>. Salió tocado del tercer choque de las finales y si el jugador formado en la Universidad de Davidson tiene algo serio su equipo perderá mucho, por no decir todo. Porque sin Curry no arrancan y no tienen argumentos <strong>para batir al ejercicio coral continuado de los Boston Celtics.</strong>

