<strong>Me van a perdonar, pero en el fútbol español sí hay racismo. O no, no me van a perdonar. Me van a atacar y me van a insultar. Porque además de ser racistas, homófobos y maleducados, muchos son profundamente intolerantes con las opiniones diferentes a las suyas. No hay respeto ni educación ante el que piensa distinto.</strong> Ni ante el que juega en el otro equipo. Cualquiera que haya ido a un campo de fútbol de cualquier categoría en nuestro país sabe que <strong>los insultos discriminando por el color de piel o la identidad sexual están totalmente normalizados, forman parte del decorado del fútbol. Son muchos los salvajes que insultan.</strong> No dos ni tres ni cuatro. Muchísimos. Y el que no rabia gritándole «negro de mierda» y «maricón» al jugador del equipo rival o «hijo de puta» al árbitro no hace nada cuando lo berrea el cafre que tiene al lado. Se calla o se ríe.

