Lanza el sprint Pinot, acelerado, ansioso, equivocado, y le remonta Zana, maglia tricolor de campeón nacional. Los periodistas italianos rompen en estrepitoso aplauso mientras el comentarista de la RAI, sin voz ya casi, remacha, “un triunfo estrepitoso”, grita en agudo. A poco menos de dos minutos llegan Roglic y Thomas, de rosa, que se han puesto de acuerdo y se han librado unos kilómetros del peligroso Almeida, que llega a 20s. Ninguna ofensiva de ningún favorito ha conseguido en las 18 primeras etapas una ventaja mayor de 25s, y en ninguna ha llegado ninguno solo. Tres parejas y en las tres, como en un juego de combinaciones incompleto, Thomas con todos. Thomas llegó con Roglic en Fossombrone, donde cedieron Almeida y Evenepoel. Almeida con Thomas en el Bondone, y el esloveno más tarde; y Roglic con Thomas en Palafavera, en Val di Zoldo, Dolomitas bajos, 1.518 metros. Tras esta suerte de variaciones musicales, y fugas, Thomas lidera con 29s sobre el esloveno y 39s sobre el portugués. Al Giro le quedan dos días duros. La igualdad es estrepitosa.

