En su primer partido con la camiseta del <strong>Real Madrid</strong>, le mordieron la cabeza. Fue en el Cerro del Espino contra el Atlético B, con <strong>el brasileño defiendo al Castilla en su estreno en España</strong>. Fue el 2 de septiembre de 2018, nada más cumplir 18 años, con un buen número de memes a su espalda porque Lopetegui había decidido mandarle al filial antes de hacerle debutar con el primer equipo. <strong>Había costado 45 millones</strong> y el precio era la excusa perfecta para atacar al nuevo jugador del Real Madrid, que se encontraba la peor bienvenida posible. Aficionados y jugadores rivales le estaban esperando. Y Tachi, por entonces capitán del Atlético B, le daba su primer regalo.

