<a href=»https://www.marca.com/futbol/real-madrid/2022/06/08/62a088bc22601df0588b45b6.html» target=»_blank»>La renovación de <strong>Luka Modric </strong>hasta junio de 2023 </a>abre un nuevo horizonte plagado de desafío para el croata, en cualquier caso un futbolista ya legendario en la historia del Real Madrid. Más allá de sus títulos (<strong>20 en 10 años, entre los que destacan cinco Champions</strong>), la ascendencia de Modric entre la hinchada trasciende lo meramente cuantificable. Desde el primer día, superado un ligero titubeo inicial, el ’10’ fue ganando peso primero en el juego y luego en el alma del equipo, hasta convertirse en uno de sus líderes naturales. Contribuyen a ello un <strong>talento </strong>reconocido por todos en el vestuario madridista, una <strong>experiencia </strong>de valor incalculable a estas alturas y un <strong>sentimiento madridista</strong> que queda demostrado no sólo en situaciones que favorecen el tópico. Sus últimas ampliaciones de contrato, adaptando su salario a las especiales circunstancias del club en una etapa compleja por factores extradeportivos, son la mejor prueba de ello.

