Igual que el fútbol se define a veces como una manta corta (no de los silogismos preferidos de Valdano), en la que si te tapas en defensa se resiente el ataque y viceversa, en la F1 ocurre algo similar entre <em>el rendimiento a una sola vuelta y la efectividad y regularidad en carrera.</em> Los pilotos españoles se enfrentan a diferentes dificultades con sus actuales monoplazas: si<strong> Alonso pide «encontrar algo para los sábados,</strong> pues el domingo siempre tenemos un buen coche·, para<strong> Carlos Sainz es lo opuesto, están viendo cómo ceder algo en la clasificación para hacerlo rentable en el ritmo de la carrera, </strong>un equilibrio que mitigue esa dificultad para pilotar el coche con algunos neumáticos, como pasó en Miami con el duro, para un coche que va siempre a menos a medida que pasan las vueltas.

