En una sesión previa a la Final Four, Satoransky se reta con varios compañeros desde el perímetro del triple. Chof, chof, chof. El balón, inflexible, toca la red y Tomas Satoransky (Praga, República Checa; 31 años) hace una rueda perfecta. Saca el puño al tiempo que recibe las felicitaciones de los compañeros. Después, atiende a EL PAÍS aunque, presumido, se ducha antes de las fotos. Capital para la construcción del juego del Barça, dice estar preparado para las semifinales ante el Madrid.

