El campo de <strong>Oak Hill </strong>ya ha enseñado sus garras. El precioso pero plagado de trampas recorrido en el que se disputa el <strong>PGA Championship</strong> se lo está poniendo muy complicado a todos sus jugadores, pero al mismo tiempo está generando un <strong>precioso espectáculo</strong>. Ya advirtió <strong>Jon Rahm</strong> antes del inicio del torneo que <strong>»este PGA parece más un US Open por su dificultad»</strong>. El ‘León de Barrika'<strong> firmó 76 golpes (+6) en la primera jornada</strong>, un resultado que sin duda no era el deseado. <strong>Su doble bogey en el hoyo 7 (salió por el 10) fue un mazazo</strong> en un día en el que se vio a los jugadores celebrar los pares como si fueran birdies. En cualquier caso, la principal baza española para la victoria no encontró su momento.

