Es el momento del <strong>gran objetivo del curso para el Real Madrid</strong>. La <strong>Euroliga</strong>, su competición fetiche y mágica, y su<strong> Final Four</strong> en la que pelearán tras un año… con toda clase de cosas bajo el liderato de<strong> Chus Mateo</strong>. Momentos de irregularidad en el juego y resultados, una remontada histórica frente al infernal <strong>Partizán de Belgrado de Zeljko Obradovic, </strong>y la gran meta. Primero, en una semifinal ante el eterno rival, el <strong>Barcelona</strong>. Después, una hipotética final ante <strong>Olympiacos o Mónaco.</strong> Allí no estará Vince Poirier, aunque la ilusión sigue patente.

