El sábado por la tarde, tras el Spezia 2-0 Milan, <strong>una imagen dio la vuelta al mundo: los jugadores y el entrenador del Milan, cara a cara en una de las gradas del Picco frente a la Curva Sud ‘rossonera’.</strong> Sus rostros reflejaban una realidad clara: escuchaban. Y ya. Mientras, <strong>uno de los ‘capos’ de la grada de animación del Milan hablaba.</strong> Todo ocurría en la peor semana para los ‘rossoneri’ derrota ante el Inter (0-2 en Champions) y en Serie A, lo que les dejaba muy tocados para estar en la Champions 2023/24. La charla con la Curva, no obstante, no fue agresiva. Esto es lo que ocurrió.

