Un partido con un equipo metido al 100%, el <strong>Getafe,</strong> y otro con el cuerpo en el <strong>Santiago Bernabéu</strong>, pendiente de no sufrir daños, y la cabeza en <strong>Mánchester.</strong> Lo normal, porque LaLiga se ha acabado para el <strong>Real Madrid</strong> hace mucho, y pasa y ganada la <strong>Copa</strong>, para los de Ancelotti no existe otra cosa que estar en <strong>Estambul </strong>el 10 de junio y al día siguiente en <strong>La Cibeles</strong>. Con todo, el <strong>Madrid</strong> saltó al campo con un equipo con once internacionales y once jugadores que saben lo que es jugar un <strong>Mundial</strong>.

