Acaba de volver tras mes y medio de parón por culpa de una fractura en el pulgar derecho y Marc Márquez ya acapara todos los focos del Mundial de MotoGP en el GP de Francia. El piloto de Honda, como si nada hubiera pasado, se coló en la primera fila de la parrilla en Le Mans con una nueva exhibición de espíritu combativo y pillería. Cogiendo rueda, una estrategia por la que le señalan cada vez más sus rivales, pero que él jamás ha escondido, el de Cervera logró una segunda plaza por detrás de la Ducati de Pecco Bagnaia, el gran referente y líder del certamen.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *