La carrera de la nadadora argentina Delfina Pignatiello, de 22 años, fue tan explosiva como fugaz. Antes de cumplir los 20, logró tres medallas de oro en los Juegos Panamericanos de 2019 y se convirtió en la primera atleta del país sudamericano en la lista de clasificados a los Juegos Olímpicos de Tokio. La joven promesa era una de las grandes esperanzas de Argentina. Pero el sueño se transformó en una pesadilla cuando la nadadora tocó última la pared de la piscina de la capital japonesa. Sus marcas en 800 metros y en 1.500 metros quedaron lejos de las obtenidas por sus rivales e incluso de las suyas propias. El golpe personal por la descalificación se agravó con las durísimas críticas recibidas a través de las redes sociales. Fue un momento de quiebre del que no salió igual. A menos de un año de su tropiezo en la cita olímpica, Pignatiello ha anunciado que se marcha, hasta nuevo aviso, de las competencias.

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