Pintaba a etapón. Primer final en alto del Giro, Gran Sasso de Italia, a la altura de Campo Imperatore, donde hasta hace días había imponentes paredes de nieve y con 40 kilómetros de ascensión final, perfecta para intentar algo por la general o para plantear una estrategia para ganar una etapa, pero no le dio la gana a los ciclistas.

