El Madrid sobrevivió. Se hizo eterno entre imposibles. Un Partizán desatado en el primer tiempo, más de 50 puntos de salida… <strong>Pero el equipo blanco sacó su ADN y entró en la Final Four de la Euroliga con una remontada épica. «No sé si es lo mejor que se ha hecho… Aunque yo nunca he vivido algo así»,</strong> decía un Dzanan Musa feliz tras el recital en forma de remontada. Porque habían vivido de todo. Desde la salida fulgurante de Partizán, al alegrón por verse en Kaunas.

