«Ganamos, pero no jugamos bien. <strong>Fuimos pacientes y conectamos más con los jugadores de arriba</strong>, que mantuvieron bien el balón». <strong>Pep Guardiola</strong> ha acostumbrando durante toda su carrera a deleitar a los amantes del fútbol con la versión más lujosa. <strong>Una esencia que ha ido modificando con el paso del tiempo</strong> tras entender que el fútbol está en continuo cambio. Porque <strong>no hay mayor vergudo que una conciencia intranquila</strong> y Pep, en el fondo, sabe que su modelo necesitaba una adaptación. Y es que <strong>la vida es un viaje maravilloso, pero no estático, ya que estamos en constante cambio</strong>. Todo tiene un principio y un final… y el <strong>Manchester City</strong> está atravesando en estos momentos la mejor parte de una aventura única.

