¿Por dónde queda Triana?”, preguntaban un par de aficionados de Osasuna justo al lado de la zona destinada al esparcimiento de la afición rojilla a primeras horas de la mañana. Justo al lado de la Torre Sevilla, el gran rascacielos de la ciudad, iban llegando miles de hinchas navarros que poco a poco le fueron tomando el pulso a la capital de Andalucía. Desde la denominada fan zone ubicada en el Parque de Magallanes, a la vera del Guadalquivir, los aficionados de Osasuna se fueron desplegando por todo el centro de la urbe. Sevilla, tomada por cerca de 2.000 miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil, más la Policía Local, fue invadida por una marea rojilla, emocionada con la segunda final de Copa del Rey que jugará su equipo, que se hizo sentir mucho más que la afición del Madrid, más tranquila y mucho más desperdigada. Ya en la noche del viernes al sábado, los hinchas navarros comenzaron a disfrutar en zonas de Nervión y del centro de la ciudad también cercanas al río. Bares de movida nocturna donde la cerveza corrió de lo lindo. Lo de este sábado fue un auténtico vendaval.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *