Nunca había ido tanta gente a la Fonteta para ver al equipo femenino del Valencia Basket, pero cerca de 7.000 aficionados se olían que la primera Liga puede estar cerca y no fallaron. El equipo, lanzado desde que inició el play off, con victorias incontestables en todos sus partidos, desplegó el juego que le convierte en un rival casi indestructible. La defensa, su seña de identidad, la base de todo su potencial, funcionó como en los mejores días y en ataque, lideradas por una Lauren Cox colosal -con cinco triples y 21 puntos en los tres primeros cuartos- impulsaron al conjunto de Rubén Burgos a una ventaja de veinte puntos (62-42) que parecía definitiva.

