<strong>Belgrado sigue bañada por la tristeza.</strong> La capital de Serbia, que en circunstancias normales viviría una fiesta del baloncesto, apagó su infierno antes del <strong>Partizán-Real Madrid, en el cuarto partido de los cuartos de final de la Euroliga</strong>. El tiroteo vivido en el centro de la ‘ciudad blanca’ empaña y condiciona la previa a un choque fundamental para el devenir del equipo balcánico y de un Real Madrid exigido para ganar y devolver la serie a la Calle Goya en un hipotético quinto partido.

