Cuando todo acabó y Gales y Gareth Bale habían logrado su billete para el Mundial de Qatar, el cantante de 78 años Dafydd Iwan volvió a salir al césped, como antes del partido, a entonar el Yma o Hyd (Aún seguimos aquí), un himno de resistencia galesa que compuso en 1983 y con el que se desgañitó el Cardiff City Stadium, que seguía a rebosar más de media hora después de que hubieran derrotado a Ucrania. Y sí, habían resistido, habían soportado todos los arreones de los ucranios, que controlaron el juego, provocaron más peligro y terminaron desolados y orgullosos, empapados de lluvia y llanto, y ovacionados por su gente y también por la que al principio no era su gente. “Por favor, no olviden lo que pasa en Ucrania estos días”, pidió el seleccionador Petrakov.

