Ni el <strong>Barça</strong> ni <strong>Ousmane Dembélé</strong> dan aún las conversaciones para la renovación del francés por rotas, pese a que las dos partes asumen la gran dificultad de llegar a un acuerdo, entre otros motivos, por los problemas de comunicación y las tiranteces existentes, además de por la distancia económica entre las pretensiones de ambos. En estos momentos, el club catalán está a la espera de que el agente del atacante diga si acepta la propuesta de ampliación que le hicieron hace unas semanas y el representante aguarda una contestación de la entidad a las condiciones planteadas para la firma. Los dos acechan, impacientes, la réplica del otro, por lo que la negociación no avanza.

