No pocos expertos creen que el ajedrez es muy útil para altos directivos porque enseña a tomar decisiones difíciles con rapidez y bajo presión. Los jugadores sufren no solo el apremio objetivo de hacer muchas jugadas en segundos o pocos minutos, sino el subjetivo de ver a un diablo con la guadaña que va a por ellos; a veces, a pesar de su pericia y experiencia, eso les bloquea la mente. Así le ocurrió el martes al chino Liren Ding cuando perdió, tras lograr ventaja, la séptima partida frente a Ian Niepómniashi en el Mundial de Astaná (Kazajistán). El ruso manda por 4-3, pero conducirá las piezas negras desde el jueves en cuatro de las siete que faltan.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *