<strong>Sin Marc Márquez en Austin</strong>, nadie daba un céntimo de dólar por <strong>Honda</strong>. En realidad, hasta con él en el circuito de las Américas muchos habrían apostado por Ducati. Más aún viendo los entrenamientos, dominados por <strong>Pecco Bagnaia</strong>, cuyo ritmo con gomas gastadas asustaba. Por si tenían dudas, el italiano arrasó en el sprint, con una solvencia similar, o mejor, que la de Portimao, cuando hizo doblete.

