<strong>Vamos con la enésima exhibición de Pogacar.</strong> Está <strong>sin adoquín ni puertos de especial,</strong> pero con 33 cotas rompepiernas y 255 kilómetros en las patas. El guion es el de siempre:<strong> se fue cuando quiso y no tuvo rival para llevarse su primer Amstel Gold Race y echar la puerta abajo en su retorno a las Árdenas</strong>. Hoy podium y baño de cerveza, <strong>al fondo Lieja </strong>que supondría su quinto monumento.

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